Neutralidad de la Red: qué es y porqué es importante

La neutralidad de la Red es el concepto que hace que todos los bits que circulan por ella sean iguales, independientemente de su origen, uso o destino. Independientemente de que hayan nacido en el servidor de Google o de una pequeña empresa, independientemente de que se dirigan a un usuario con la conexión telefónica más lenta o con la conexión de banda ancha más rápida, e independientemente de que la información que transmitan sea un video de una importante operación quirúrgica en directo, un correo electrónico, una llamada VoIP o una descarga BitTorrent.

La neutralidad de la Red existe desde el inicio de Internet. Internet nace como red de ordenadores descentralizada y sin nodos ni vías privilegiadas y basada en protocolos abiertos y libres. Aquí radicó el secreto de su éxito frente a otras iniciativas de conexión de redes centralizadas como el Minitel francés, la Infovía española o The Microsoft Network (¿quién se acuerda de ellos?). Todos los protocolos que han circulado por Internet han sido tratados de manera neutral, de manera que protocolos asentados en la Internet de principios de los 90 como Gopher o Usenet fueron desplazados en las preferencias de los usuarios por otros protocolos como la World Wide Web. La neutralidad de la Red es pues garante de la innovación y la competencia.

¿Habrían podido empresas como Google, Facebook o la red de chat MSN alcanzar sus posiciones actuales sin la neutralidad de la Red? Seguramente no, porque las empresas líderes del momento habrían podido llegar a acuerdos con las operadoras de red para privilegiar sus accesos. ¿Quién se hubiera conectado al naciente Google si la búsqueda hubiera tardado en realizarse unos segundos más que en Yahoo o Altavista? ¿Quién no preferiría MySpace a Facebook si la subida de fotos y vídeos en este último fuera insufriblemente lenta debido a que los operadores privilegiaran a la que era la potente MySpace frente al novedoso Facebook? ¿Quién se descargaría nada por protocolo BitTorrent si las sociedades de autores llegaran a acuerdos con las operadoras para reducir el ancho de banda de este protocolo?

En la actualidad el negocio de las operadores de red (telefonía fija, banda ancha y banda móvil) es cada vez más una commodity, un activo que para el usuario es indistinguible de otros en prestaciones. Obviamente, esa situación hace que la rentabilidad de su negocio baje … al igual que las de otras empresas en sectores commoditizados, que le vamos a hacer, es la dinámica del mercado. Pero si las operadoras pudieran llegar a acuerdos de privilegio o exclusividad con los grandes actores de la Red esto cambiaría, ya no sería igual red de cable de Movistar que la de Ono o la de Telecable. Podrían ofrecer conexiones que por un pago premium ofrecieran acceso más rápido (¡o simplemente acceso!) a YouTube, a Facebook, a Spotify … a lo que quisieran. Y por el contrario, podrían vetar por negación de privilegio el acceso a los servicios que no fueran de su agrado, como p.e. BitTorrent.

Esto, que puede parece ficción futurista no lo es tanto. Quizá en las redes de cable el fenómeno no se ha producido, aunque sea vox populi que la red de Ono dificulta el acceso a descargas BitTorrent. Pero en las redes móviles es un fenómeno que ya existe de manera incipiente y generalizada. Lea usted el contrato (publicidad) de las mal llamadas tarifas planas de acceso a Internet en movilidad (3G, HDSPA …). Todas ellas tienen una claúsula que impide el uso de los servicios de VoIP (telefonía por Internet como puede ser Skype u otros) y de los servicios de descarga P2P, bajo amenaza de suspensión del servicio. Eso es un ejemplo de ruptura de la neutralidad de la Red, porque rompe el principio de que todos los bits son iguales entre sí sea cual sea el servicio que los genera.

Dando una vuelta de tuerca más, ayer se ha anunciado un acuerdo entre Google y la operadora de telefonía móvil norteamericana Verizon que constituye la ruptura más grande de la neutralidad a la que hayamos asistido. Esencialmente, lo que se conoce del acuerdo, hace que los clientes de Verizon puedan acceder de manera privilegiada a los servicios de Google, esto es, que en la red de Verizon se privilegie a esos servicios y, por tanto, se discrimine a otros. Google, la empresa del ahora sarcástico eslogan don’t be evil lo justifica diciendo que la red móvil es distinta a la red de cable terrestre. La realidad es que la red de cable es el pasado y la red móvil es el futuro. Google quiere quedarse con la Internet del futuro ahora que quizá aún no es importante, y quiere crear la Internet de los ricos y la Internet de los pobres, la Internet de los que puedan pagar un extra y la Internet de los que no. Si el gobierno de Estados Unidos permite a Google y Verizon llevar a cabo su acuerdo, ese será nuestro futuro.

Y ahora una respuesta a algo que a muchos lectores os lleva haciendo dudar desde el principio de la lectura ¿No es bueno privilegiar la circulación de bits de una importante operación quirúrgica en directo y en consulta de varios cirujanos sobre los bits de insulsas charlas de chat o redes sociales? No, esa es la falacia, similar a la protección de los niños y la pornografía infantil para acabar con las libertades en la Red. La respuesta es más sencilla y se llama “ancho de banda”. Lo que necesitaría en ese caso el hospital o el médico sería un ancho de banda suficiente para recibir/emitir vídeo, algo tan sencillo como puede comprobar ahora cualquier pretendiendo ver vídeos de YouTube con una conexión reducida. No nos dejemos engañar por la falacia fácil y emotiva 😉 la neutralidad de la Red es muy importante para el futuro de la competencia y la innovación, y la competencia es algo que toda gran corporación aspira a eliminar.

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