Distribuciones de Linux

Una distribución de Linux no es más que una compilación de software basada en el núcleo del sistema Linux y que incluye todos los programas necesarios para un usuario. Así, existen distribuciones catalogadas como personales, empresariales, educativas, científicas, etcétera en función de las aplicaciones de software que acompañan al núcleo. A diferencia de los sistemas Windows o Mac OS X, una distribución Linux incluye aplicaciones más complejas lo que permite su uso inmediato al usuario.

Bien, y hasta aquí la definición. Ahora la gran pregunta: ¿cuál de las tropecientas distribuciones Linux que podemos encontrar es adecuada para un usuario de a pie? Los autores de esta web lo tenemos clarísimo, y nunca dejaremos de recomendar dos: Mandriva y Ubuntu, por orden de prioridad.

mandriva-logo

¿Por qué Mandriva?, por simplicidad de instalación, así de sencillo. Pero también por simplicidad de uso ya que apenas necesita ajustes post-instalación. Mandriva es una distribución desarrollada por la empresa francesa del mismo nombre y orientada al sector personal y empresarial que trae todo lo que un usuario medio puede necesitar ya de serie.
Apenas se necesita hacer mucho más que descargar el CD o DVD y ya podemos instalar y disponer de un sistema totalmente funcional en nuestro ordenador. Para la descarga se tiene la opción de hacerla de la versión One o de la versión Free, la diferencia es muy simple ya que la versión One sí incluye software propietario (drivers, fundamentalmente) mientras que la versión Free incluye software exclusivamente libre. Si tu hardware es problemático mejor lo intentas con la versión One, sino ¿por qué no intentarlo con la Free?. Aunque uses la versión Free, en cuanto el sistema esté instalado, arrancado, y con conexión a la Red disponible, te propondrá descargarte los drivers propietarios si existen y mejoran el rendimiento del sistema.

300px-Mandriva2010gnomeone En cuanto a la versión One, existen distintos CD en función del entorno de escritorio que quieras emplear: KDE (por defecto en Mandriva), Gnome o LXDE. Salvo que te gusten los plasmoides y widgets flotando al estilo Windows Vista-7, te recomendamos la versión Gnome que proporciona un entorno de escritorio muy limpio y sencillo; el software es independiente del entorno elegido, así que no es una elección crítica sino más bien de aspecto.
Prácticamente el único ajuste post-instalación que necesitarás será instalar los repositorios de software para futuras instalaciones y actualizaciones para así no depender de CDs o DVDs. Para eso, nada más sencillo que acudir a la herramienta web que Mandriva pone a tu disposición para autoconfigurar los repositorios. Los repositorios son de dos tipos, software oficial incluido en Mandriva y software no oficial (PLF) que no puede ser incluido por razones de licencia o patentes de software. Instala ambos.
Y con eso, ya tendrás un Mandriva totalmente funcional. Ahora, si quieres, puedes importar fuentes de Windows pero eso ya se hace desde el Centro de Control de Mandriva, donde puedes controlar toda la instalación de tu sistema. Quizá la herramienta de configuración más clara de todas las distribuciones Linux y que, posiblemente, habrá autoconfigurado todo tu hardware, impresora incluida.

UbuntuLogo

Ubuntu es la otra gran distribución cuyo uso te recomendamos y de la que difícilmente no habrás oído hablar en algún momento en los últimos meses. Ubuntu es el nombre de la distribución desarrollado por la empresa británica Canonical Ltd. propiedad del multimillonario sudafricano Mark Shuttlework y que impulsa el proyecto de la comunidad Ubuntu (que en lenguaje Xhosa y Zulú significa algo así como “humanidad hacia otros”).
Para nuestro gusto, Ubuntu se encuentra un paso por debajo de Mandriva en cuanto a facilidad de configuración, y debe gran parte de su auge a la mercadotecnia de Canonical Ltd. que ha sabido crear alrededor de su producto una amplísima comunidad de usuarios y desarrolladores. Prácticamente cualquier desarrollo para Linux (incluyendo el DNI electrónico español) lo encontrarás adaptado para Ubuntu, si es que tiene versión para Linux, y eso convierte en relativamente sencillo instalar cualquier programa o encontrar las instrucciones exactas para resolver cualquier problema (instrucciones que al +95% serán similares a las que se emplearían en cualquier otro Linux). Pero, parece ser que por razones de licencia, en la distribución básica del CD de Ubuntu no se incluye todo el software necesario para que un usuario normal puede resolver sus necesidades, por lo que se convierten casi en esenciales una serie de ajustes adicionales a la instalación. Algunos de los que se encuentran en el enlace anterior son casi caprichosos como,  por ejemplo, instalar nuevos temas. Otro es similar al que había que hacer para Mandriva y es activar repositorios adicionales, pero otros son básicos como,  por ejemplo, instalar el plugin Flash Player.

300px-Ubuntu_9.10_desktop_esUbuntu existe en varias versiones pero el CD básico a descargar para el usuario medio es el llamado Ubuntu Desktop. Para “cosas serias” existe la versión llamada “Long term support” que garantiza soporte de actualizaciones durante tres a cinco años; según sea la versión desktop o servidor, lo que la convierte en idónea para el mercado empresarial.

Una gran distribución, si lo que te gusta es participar en una gran comunidad específica, pero un paso por detrás en cuanto a simplicidad de manejo respecto a Mandriva, aún disponiendo de una comunidad de usuarios de menor tamaño. Y, en cualquier caso, que nadie pierda el norte, tanto Ubuntu como Mandriva son en ambos casos Linux, por lo que las similitudes son casi totales y en ambos casos está detrás la comunidad Linux.

En una próxima entrada hablaremos de otras dos grandes distribuciones, pero que en nuestra opinión ya no están tan orientadas al usuario final y entran más dentro del ámbito de lo que podríamos llamar metadistribuciones: Debian y Fedora.

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